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jueves, 15 de abril de 2010

"Hiperlocal": la información de lo que ocurre en la puerta de tu casa

Ya no basta con la información de tu ciudad, de tu municipio. Ahora, gracias en parte al periodismo ciudadano, a las redes sociales y a los blogs, la apuesta es ofrecer noticias de lo que ocurre en la puerta de casa, en nuestro barrio, en las manzanas más próximas. La información ya es "hiperlocal".

¿Se imaginan que en España un diario económico incluyese en sus páginas un suplemento de información local? Pues eso, más o menos, es lo que acaba de hacer “The Wall Street Journal” que, de la mano de Rupert Murdoch Lha decidido competir directamente con “The New York Times” en su ciudad utilizando como arma la información local, una de las secciones más importantes de la “Dama Gris”.

¿Se imaginan que el diario más vendido en nuestro país fuese un regional, tuviese la redacción en una ciudad de poco más de 300.000 habitantes y contase con 40 ediciones diferentes? Pues eso es lo que ocurre en Francia, donde “L’Ouest France”, que tiene su sede en Rennes, la capital de Bretaña, vende más de 800.000 ejemplares diarios y edita casi medio centenar de ediciones con información local diferenciada para cada una de ellas.

¿Se imaginan un sitio web en el que poder encontrar información local de 160 ciudades de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Australia procedente de blogs, redes sociales o publicaciones digitales de noticias? Pues eso es Fwix, un auténtico fenómeno informativo que se nutre del periodismo ciudadano, de contenidos vertidos por los internautas a través de portátiles, teléfonos móviles… y que ha llegado a un acuerdo con “The New York Times” para facilitar información local a su edición online.

Otro caso similar al de Fwix.com es el de EveryBlock, que es capaz, en función de una localización geográfica como un código postal o un barrio filtrarnos información sólo de lo que ocurre en ese ámbito. La empresa, nacida en Estados Unidos en 2007 con noticias para New York, San Francisco y Chicago, se ha extendido ya a 16 ciudades y cuenta con cientos de “suministradores” de contenido informativo, desde fuentes oficiales hasta periodistas. A partir de ahí, cada usuario recibe sólo aquellas noticias de su entorno más cercano.

Propuestas similares son The Local, que trabaja con “The New York Times” y que ofrece información de dos barrios de Brooklyn y tres ciudades del estado de New Jersey, o Patch.com, presente en cinco estados, entre ellos New Jersey, New York o California. En todos los casos trabajan tanto periodistas profesionales como ciudadanos que envían sus informaciones, fotografías o vídeos, luego revisadas por un consejo editorial.

Son sólo algunos ejemplos de la importancia que la información local tiene y de hacia dónde se dirige el mercado: lo hiperlocal –o microlocal, como prefieren llamarlo otros expertos- es una apuesta clara por un modelo de negocio en el que lo más importante es la cercanía al lector, la capacidad, en tiempos de globalización, de ofrecerle información sobre lo que le rodea, lo que le afecta directamente en su día a día.

Aunque no existen propuestas similares en nuestro país de llevar el periodismo a tales niveles de concreción, sí es cierto que algunos diarios, sobre todo en el norte de España, cuentan con ediciones impresas para distintos municipios o comarcas. Pero esa “hiperlocalidad” han tratado de cubrirla, con desigual resultado, las publicaciones gratuitas. Con una economía de guerra en la mayoría de los casos y escasos medios –se trata casi siempre de pequeñas y medianas empresas-, han cubierto ese nicho informativo que los grandes diarios no alcanzan a tapar, trabajando a pie de calle y dando empleo a centenares de periodistas en toda España.

El trabajo conjunto de los diarios con esta prensa gratuita hiperlocal –que reducen su ámbito al barrio o al distrito- es una opción informativamente útil para el lector y económicamente interesante para ambas partes.

viernes, 9 de abril de 2010

La información local, la clave del periodismo


Raro es el periodista que no aspira a cubrir la información política y parlamentaria, a ser corresponsal o a realizar grandes reportajes de investigación. Raro es el medio que no desea una gran exclusiva de trascendencia nacional o, por qué no, internacional. Rara es la empresa periodística que no anhela que sus noticias sean comentadas en los informativos de las más importantes cadenas de televisión o en las principales emisoras de radio del país. Las secciones de Nacional e Internacional abren los diarios, sin olvidar Economía, Sociedad o, incluso Deportes.

Sin embargo, al lector, o al oyente o al telespectador, es decir, a aquéllos que conforman la audiencia o la difusión de un medio, no son necesariamente este tipo de noticias las que más les interesan. No abren el periódico buscando las palabras del líder político de turno ni el último escándalo ni si los vocales del Tribunal Constitucional han sido reelegidos o sustituidos. Tampoco se levantan ansiosos por las mañanas por conocer los resultados de las elecciones en Bolivia o Ucrania –ni siquiera les quita el sueño quien gobierna en Portugal o Alemania-. Es muy probable incluso que se salten las páginas de economía, que no hayan leído nunca las cotizaciones de Bolsa o que no sepan ni por dónde caen las páginas de opinión de su periódico.

Pero hete aquí que muchos, una gran mayoría, sí que leen la sección de información local, ya sea para saber qué calles de su ciudad están cortadas, para conocer cuando acabarán las obras que le torturan cada día o para enterarse de cómo fue el atraco o el incendio del día anterior. También, probablemente, quieran saber las actividades culturales en su barrio, el horario de esa exposición que tanto desean ver o la programación de La Noche en Blanco, el Día de la Arquitectura o la Semana de los Museos.

Sí, seguramente ningún periodista sueñe con hacer información local –salvo excepciones-, pero es la base del auténtico periodismo, donde se aprende a pisar la calle, a buscar fuentes, a hacer pasillos, a abrir los ojos, a entablar contactos o a destapar escándalos. Es cubriendo un pleno municipal, la asamblea de una asociación de vecinos o visitando unas obras donde está la clave de esta profesión.

Es la cercanía al vecino –al lector en definitiva- la que marca este trabajo, por que, aunque lo perdamos de vista en demasiadas ocasiones, es para quien compra nuestro periódico o ve o escucha nuestro medio para quien trabajamos. No para el resto de medios, no para que se hable de nosotros en la competencia, no para la galería ni para llenar titulares. El ego es el ego, vale, pero hay una cosa que se llama profesionalidad, que debería guiar nuestra labor.

El periodismo local es despreciado por los compañeros, aunque sea el preferido de los lectores. Pero es lo local, lo “hyperlocal” como aseguran los gurús de la comunicación, lo que sacará a la prensa escrita de la crisis. Es la cercanía, la información pegada a la calle, la que nos podrá diferenciar de la globalización. Es rascar el día a día de los ciudadanos, saber qué quieren saber, qué les interesa, qué les afecta lo que marcará el éxito o no de un medio. Es la foto propia –y no la de agencia que se repite en todas las portadas- la que nos hace diferentes, la información propia, conseguida únicamente estando ahí, la que nos hace únicos.

Ese “hiperlocalismo” es lo que explica el triunfo de los periódicos “de provincias”, como con desprecio se les llama en Madrid. Y curiosamente en Madrid, donde la información local da para llenar páginas y páginas, no hay un diario local, sino secciones de local, reducidas muchas veces a su mínima expresión.

Son muchos los periódicos fuera de nuestro país, especialmente en Estados Unidos o en Francia, donde la prensa regional tiene gran fuerza. En España, el ejemplo más claro sería el de El Correo.

Uno de los casos quizás más paradigmáticos de este tipo de periodismo es el de “L’Ouest France”, el diario más vendido del país vecino, con unos 800.000 ejemplares diarios -el doble que "Le Monde" o "Le Figaro"-, unas 40 ediciones diferentes y más de 500 periodistas en plantilla. Tiene su sede en Rennes, capital de Bretaña, y basa su estructura informativa en las noticias locales.

Local, local y más local. Periodismo en estado puro y un negocio. O eso es al menos lo que aseguran muchos expertos, que han visto en lo “hyperlocal” la forma de hacer rentables sus periódicos. Aunque esto es España.