jueves, 27 de enero de 2011
¿Será Twitter el principal medio de comunicación del futuro?
martes, 16 de noviembre de 2010
Las redes sociales, el auténtico foro para el debate del periodismo

Como periodista, si algo me fascina de las redes sociales es que se han convertido en un auténtico espacio de debate, de análisis y de autocrítica de esta profesión. De repente, parece que todo el mundo está interesado en hablar sobre este trabajo nuestro, en opinar, en abrir las puertas para que cualquier pueda exponer sus ideas libremente. Más allá de los actos puntuales que se puedan celebrar en el mundo real, casi siempre bajo el esquema de conferenciante que habla y público que escucha, aquí, en las redes sociales, y muy especialmente en Twitter, todos tenemos algo que decir, jóvenes y mayores, expertos o principiante, en paro o trabajando, en precario o acomodados, profesores o alumnos… Es maravilloso ver cómo, en contra de lo que pudiera parecer antes de que existiera este mundo paralelo digital, sí nos interesa hablar de periodismo, de hacia dónde va este trabajo, de si somos útiles o no, de si hay futuro para el papel o si todo se cocerá en Internet. Cualquier tema es susceptible de debate.
Y lo mejor de todo es que son, en la mayoría de las ocasiones, los más jóvenes quienes llevan las riendas de estos debates. Son las nuevas generaciones, los 2.0 los que han roto tabúes y se atreven con todo. Y los que nos demuestran a los no nativos digitales que vienen pisando fuerte, muy fuerte, y que están dispuestos a mover la silla a los culos gordos que las ocupan desde hace años.
Y es que los jóvenes periodistas –y los no tan jóvenes, reconozcámoslo también- están no sólo abriendo el camino, sino mostrándolo. Se mueven, se apuntan al carro de las nuevas profesiones, son capaces de recorrerse media España asistiendo a cualquier evento sobre el sector, organizan actos como esos mágicos #cafeperiodismo, #EBE, #BCN Medialab… Es decir, que nunca antes como ahora el relevo generacional ha pisado tan fuerte. Y lo peor de todo es que muchos de estos emprendedores llenos de ideas, de proyectos, de ganas… están en paro o en trabajos precarios. Y otros muchos han decidido montárselo por su cuenta arriesgando su tiempo y su dinero.
Y mientras tanto, en las redacciones de los grandes medios no hacemos más que criticar a los becarios que se dejan los cuernos por hacer el trabajo de un senior cobrando lo que yo ya cobraba hace casi dos décadas cuando empecé como becario. “Estos jóvenes no son como éramos nosotros, no le echan ganas, no tienen sangre” decimos. Y aunque habrá quien no la tenga, parece evidente que muchos de ellos están más preparados que nosotros, tienen más formación, han estudiado fuera, saben idiomas, se manejan a la perfección en el mundo digital, etc. Pero nosotros tenemos trabajo –por ahora- y ellos no.
Mientras estemos en manos de gente no ya que no sabe apenas encender un ordenador, sino que ve con suspicacia los medios digitales; que mira Internet como un enemigo, en lugar de como a un aliado imprescindible; que considera las redes sociales un juego, cuando no una pérdida de tiempo; que cree que se es mejor periodista por pasar 14 horas en la redacción de un periódico aunque la mitad de ellas se pasen de charleta con los compañeros fumando en la puerta… mientras todo esto siga ocurriendo cabe la posibilidad de que cuando las nuevas generaciones lleguen arriba, esta profesión esté tan mal que ya no tenga remedio.
viernes, 8 de octubre de 2010
Periodismo en 140 caracteres

La revuelta policial que la pasada semana sufrió Ecuador y que su presidente, Rafael Correa, calificó de intento de golpe de Estado, se convirtió en un hecho histórico, no tanto por su trascendencia –más bien escasa- sino por haberse convertido en el bautismo de fuego de Twitter como medio de comunicación.
Bien es cierto que en anteriores ocasiones ya había servido para dar a conocer la situación interna de algunos países o para mostrar la represión, como fue el caso de las revueltas en Irán de comienzos de este año. Sin embargo, en esta ocasión se pudo seguir, minuto a minuto y a través de esta red social, lo que estaba ocurriendo en el país antes de que las propias agencias de noticias informaran o de que las ediciones digitales de los medios ecuatorianos lo colgaran en sus páginas.
La cobertura de los hechos que hicieron numerosos periodistas a través de sus cuentas en Twitter fue seguida por miles de personas que, a su vez, “retuiteaban” los mensajes a sus seguidores, multiplicando exponencialmente el eco de estos mensajes de hasta 140 caracteres de longitud. Especial atención merece el caso de la periodista quiteña Susana Morán, que desde las calles de su ciudad, y a través del móvil, fue "tuiteando" en directo todo cuanto ocurría para la red social. Tal fue su eco que ahora tiene cerca de 9.000 seguidores.
Pero no sólo fueron los periodistas los que hicieren uso de esta herramienta. De hecho, fue esta red social la elegida por la Presidencia de Ecuador para decretar el Estado de Excepción –“Gobierno declara estado de Excepción” rezaba el escueto mensaje-, dado que Rafael Correa estaba acorralado en un hospital por los agentes amotinados. Una hora después era el vicepresidente del país el que utilizaba la misma cuenta para mostrar su lealtad: “Vicepresidente de la República ratifica su total apoyo al Presidente Rafael Correa Delgado”. Y así, poco a poco, a través de esta canal, distintas autoridades e instituciones ecuatorianas fueron mostrando su apoyo a la legalidad vigente. Paralelamente, Twitter fue utilizado también por otros presidentes de países vecinos para mostrar su apoyo a Correa.
¿Quiere decir esto que hasta ahora no se le hubiese dado este uso a Twitter? En absoluto, pues ya se utiliza para retransmitir acontecimientos deportivos o eventos de cualquier tipo en directo, pero lo que sí es cierto es que este hecho ha sido una especie de puesta de largo oficial. Si hasta la fecha muchos veían la web del pajarito como un entretenimiento o como un sitio más en el que estar para completar el kit de perfecto internauta, ahora ha demostrado que, no sólo es una de las herramientas más utilizada por los periodistas –profesión que ha hecho de Twitter un soporte más-, sino que incluso las administraciones se han dado cuenta de su enorme potencial como altavoz.
Aunque hay muchas voces aún que dudan que Twitter pueda definirse como un medio de comunicación y que creen que en 140 caracteres es imposible hacer periodismo, hay también infinidad de opiniones que opinan lo contrario y que consideran que su inmediatez, su uso a través de cualquier otro dispositivo portátil, y su interactividad convierten esta herramienta en un arma de gran valor para los informadores, puesto que, además, permite colgar fotografías, enlazar con informaciones más amplias o con blogs…
viernes, 3 de septiembre de 2010
El auténtico debate ideológico de las Primarias del PSM se libra en las redes sociales

Pocos procesos de primarias han despertado tanto interés como el que enfrenta a Tomás Gómez, actual secretario general del PSM, y a Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad. Y es que, más allá de las propuestas concretas que cada uno pueda presentar, lo que está claro es que lo que se libra en Madrid es una lucha entre el «establishment» del partido –el aparato del PSOE– y un hasta hace poco hijo pródigo, ahora expulsado del paraíso.Por tanto, no es de extrañar que esta lucha entre David y Goliat esté teniendo tantísimo eco entre los medios de comunicación –incluidos programas de televisión como «La Noria»– y, quizás por primera vez, entre los usuarios de las redes sociales, donde se está produciendo un auténtico debate soterrado, no sólo entre partidarios de los candidatos, sino entre la comunidad virtual en general.
Así, tanto Gómez como Jiménez se han armado con todo el kit del perfecto candidato digital y, así, ambos cuentan con su propio sitio en Facebook –donde gana él, con casi 3.300 seguidores, mil más que la ministra–, con cuenta en Twitter –también con mucha ventaja para Gómez–, páginas en YouTube y en Flickr... Cabe destacar también que el secretario general del PSM tiene un blog propio, aunque algo abandonado, pues la última entrada es del pasado mes de abril.
Pero hete aquí que si ambos candidatos tratan de llevar su campaña sin sacar demasiado los pies del tiesto y cuidando las formas, como si los dos hubiesen llegado a esta situación por gusto y no por obligación, quienes les rodean han optado, no sólo por tomar partido –casi todos por Jiménez–, sino por calentar el debate y muy especialmente Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, hasta no hace mucho puntal de Gómez y ahora fan de la ministra.
Castro, –cuyo nombre sonó incluso también como candidato a la presidencia regional–, mantiene una actividad frenética digna de elogio en el mundo virtual con un blog que echa humo y una cuenta en Twitter que se está convirtiendo en el auténtico foro en torno al cual gira todo el debate idelógico de las primarias. El veterano alcalde getafense hizo la pasada semana unas polémicas declaraciones en las que consideraba que «el PP y sus medios afines se inclinan por Tomás Gómez y es preocupante», lo que se interpretó como que el actual secretario general del PSM era el candidato de la derecha, lo cual le ha valido no pocas críticas en la red social y fuera de ella.
Para tratar de explicarse, escribió un extenso artículo en su blog en el que, bajo el título «El candidato y la derecha», menciona varios artículos de medios «afines al PP», entre ellos algunos de LA RAZÓN, en los que se defiende a Tomás Gómez. Además, critica unas declaraciones de éste en las que «coincidía con el argumentario del PP» contra el Gobierno y contra Zapatero. En cuanto a si las primarias perjudican al PSOE, Castro escribía en Twitter «Primarias SÍ, la voz de los militantes tiene que ser escuchada, la de los candidatos también, pero con mensajes socialistas y no del PP».
Paralelamente, los medios de comunicación tradicionales están haciendo un amplio tratamiento informativo de las primarias, pero más partidista, es decir, tomando partido por uno u otro candidato. Por tanto, la auténtica batalla de ideas se está desarrollando en la red, sin más cortapisas.
